¿Cómo tener la nacionalidad portuguesa si tiene conexión sefardí?

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En 2015, España y Portugal expidieron leyes que buscaban la reparación histórica de las comunidades judías expulsadas de estos territorios. Así, quienes demostraran su ascendencia sefardita podrían tener la nacionalidad española o portuguesa. No obstante, España fijó como plazo para solicitar este beneficio migratorio el primero de octubre de 2019.

Según datos de las autoridades españolas, Colombia fue el segundo país a nivel mundial que más solicitudes envió. En total, el país europeo recibió 153.774 solicitudes. De estas, 52.039 personas ya enviaron el expediente completo, de las cuales 8.388 son colombianos y se les ha concedido la nacionalidad a 1.274 colombianos, de 15.688 concesiones a nivel mundial, a corte de 30 de septiembre de 2020.

En el caso de Portugal está vigente la posibilidad de tener la nacionalidad y vivir y trabajar en cualquiera de los 27 países de la Unión Europea. Para empezar el proceso, que dura aproximadamente dos años, se deben cumplir unos requisitos, pero son menos exigentes que los de España.

Javier Jaramillo, fundador de la empresa colombiana de abogados Pro Corp, una de las compañías que hace el acompañamiento para este trámite, le explicó a EL TIEMPO detalles del trámite.

(Le sugerimos: Colombia, segundo país en pedir nacionalidad española por lazo sefardí)

Según Jaramillo, los requisitos son: ser mayor de edad; estar emancipado acorde con la ley portuguesa; no haber sido condenado por un crimen que tenga cárcel de tres o más años, según la ley portuguesa; demostrar su conexión con los judíos sefarditas de la península ibérica y cumplir con requisitos formales documentales.Es decir, no hay que saber portugués, ni hacer examen, ni viajar a Portugal.

Hay empresas que ayudan con el trámite para conocer si tiene ascendencia sefardí. En el caso de esta empresa debe enviar los nombres de los padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos y ellos, como genealogistas certificados, estudian los ancestros para ver si tiene alguna conexión.

Jaramillo advierte que sí han identificado algunos apellidos comunes. Incluso en el decreto de ley 30-A/2015, con el cual Portugal estableció la posibilidad de tener su nacionalidad, señala que en la diáspora de Holanda y Reino Unido hay apellidos como Abrantes, Aguilar, Andrade, Brandão, Brito, Bueno, Cardoso, Carvalho, Castro, Costa, Coutinho, Dourado, Fonseca, Furtado, Gomes, Gouveia, Granjo, Henriques, Lara, Marques, Melo y Prado, Mesquita, Mendes, Neto, Nunes, Pereira, Pinheiro, Rodrigues, Rosa, Sarmento, Silva, Soares, Teixeira y Teles.

En la diáspora de América Latina, establece del decreto que hubo algunos como: Almeida, Avelar, Bravo, Carvajal, Crespo, Duarte, Ferreira, Franco, Gato, Gonçalves, Guerreiro, Leão, Lopes, Leiria, Lobo, Lousada, Machorro, Martins, Montesino, Moreno, Mota, Macías, Miranda, Oliveira, Osorio, Pardo, Pina, Pinto, Pimentel, Pizarro, Querido, Rei, Ribeiro, Salvador, Torres y Viana.

Además, en otras regiones del mundo, también hay descendientes de judíos sefardíes de origen portugués que conservan, además de los anteriores, los siguientes apellidos: Amorim, Azevedo, Álvares, Barros, Basto, Belmonte, Cáceres, Caetano, Campos, Carneiro, Cruz, Dias, Duarte, Elias, Estrela, Gaiola, Josué, Lemos, Lombroso, Lopes, Machado, Mascarenhas, Mattos, Meira, Mello y Canto, Mendes da Costa, Miranda, Morão, Morões, Mota, Moucada, Negro, Oliveira, Osório (u Ozório), Paiva, Pilão, Pinto, Pessoa, Preto, Souza, Vaz y Vargas.No obstante, puede haber otros apellidos distintos a estos que podrían ser de ascendencia sefardí.

Se debe hacer una investigación genealógica que permita certificar la ascendencia sefardita, se tramita un certificado, otorgado por la comunidad judía de Porto o Lisboa y se presenta la solicitud de nacionalidad ante el Ministerio de Justicia portugués.

1. Libre circulación dentro de la Unión Europea.
2. Viajar, estudiar o trabajar en cualquiera de los 27 países de la Unión Europea.
3. Acceso a derechos europeos, es decir, participación en la vida política, junto con pensión y seguridad social, entre otros.
4. Se puede mantener la nacionalidad de origen, manteniéndose los derechos en el país de nacimiento o residencia.
5. Los ciudadanos portugueses no necesitan visa para ingresar a 83 países, incluido Estados Unidos.
6. Existen acuerdos de “no doble imposición”, es decir que la persona nacionalizada puede escoger en qué país pagar impuestos para reducir la carga tributaria.
A esos beneficios se suma la posibilidad de establecer empresa o de hacer negocios en Portugal y la Unión Europea, y de adquirir bienes raíces, con los mismos derechos y deberes de cualquier nacido en el país.

La tarifa ante el Ministerio de Justicia es de 250 euros, y a esto se deben sumar los gastos adicionales del trámite.

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